Search

Bong Joon Ho: Retrospectiva de un director cautivador

Sin dudas este es uno de esos eventos por los que espero durante todo el año. Cada vez que se devela la grilla con la programación, mis ojos comienzan a buscar las películas que me acompañaran durante los próximos días. Claro, en el horizonte siempre se vislumbra toda la oferta de cine asiático que este tipo de festivales suele ofrecer, pues en los últimos años la cinematografía de esos lares se ha puesto a la cabeza del gusto del público y los críticos.

Sin embargo, la edición Nº 28 del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata tiene un ingrediente muy especial: la visita de Bong Joon-ho. El director coreano llegará a la ciudad balnearia para integrar el Jurado Oficial, encargado de elegir a la película ganadora de la Competencia Internacional. No solo tendrá esa responsabilidad, sino que Bong será el foco de una sección retrospectiva dedicada a casi la totalidad de su filmografía.

28º Mar del Plata Film Fest

Edición tras edición del festival, el cine asiático ha ganado un lugar privilegiado entre la oferta cinematográfica, siendo el de la Península uno de los preferidos por los organizadores. Ya el año pasado, bajo la esmerada coordinación de Marcelo Alderete tuvimos la posibilidad de conocer a las jóvenes promesas de ese país, en una sección en la que pudimos ver un conjunto más que interesante de películas.

Que mejor para hacerlos participes de esta experiencia que compartir con ustedes cada una de las reseñas que los organizadores del Festival han preparado para las películas que podremos ver en el curso de esta semana. Tal como ordena la lógica del tiempo, comenzaremos por los inicios de este director, allá por el año 2000.

Barking Dogs Never Bitees un ejemplo temprano de aquello que hace fascinante a Bong como cineasta, que es su convencimiento en el poder de la ficción para revelar los rincones ocultos de la historia, así como del potencial de sus compatriotas para producir anécdotas, por así decirlo, poco comunes. Con esa doble intuición, con espíritu de comedia negra y de la mano de su extraña pareja protagónica, la película se pasea por el complejo de edificios, y asocia el placer cinematográfico a las perplejidades de una caminata: buena parte de su fuerza está en descubrir con ojos extrañados la galería que puebla el barrio y ciertos secretos coreanos que no excluyen lo siniestro.” Con con muy buen recibimiento, la primera película de Bong logró captar la atención de muchos, pero faltaba un poco de tiempo para que el público local le diera el visto bueno.

Ya con “Memorias de Un asesino”(2003), su segunda película, las cosas fueron un poco diferentes. En este caso la trama se enfoca en “un grupo de policías que está tras los pasos de un asesino serial suelto en una zona rural de Corea. Al contrario de lo que suele ocurrir con las películas de este género, el asesino (un mal omnisciente) pasa por momentos a un segundo plano, y el foco de la historia se centra en los policías, su lucha contra la burocracia estatal y otros males sociales. Los cruces de género y destellos de humor negro ya presentes en su ópera prima logran aquí una medida exacta, para redondear una película casi perfecta.” Es a partir de este proyecto que Bong comienza a ocupar un lugar trascendente en el cine coreano contemporáneo.

De todas formas, todo estaba por explotar con su próxima película, uno de los sucesos de taquilla más grandes en la historia del cine local. “The Host” (2006) “recupera la idea del cine popular y la lleva a una altura que recuerda a Chaplin. Película de monstruos, en donde la criatura resulta tan maligna como los funcionarios y los científicos; comedia trágica, cuyos protagonistas provienen de lo más bajo de la escala social y tienen almas distinguidas, es graciosa hasta las lágrimas y una apuesta al poder de la emoción y la inteligencia. La familia Park: estos héroes limitados están convencidos de que el amor debe ser absoluto y la entrega incondicional, son capaces de enfrentar cualquier contratiempo, cualquier desastre a partir de un sentido de la abnegación y un deseo de justicia que brillan como un manantial en el barro.” A esta altura, el clamor del público ya era suyo y la escena internacional comenzaba a tomar nota de su singular talento.

Con “Mother” (2009), Bong demuestra que lo suyo no es el conformismo y se vuelca a una película un poco más intimista, pero no por eso menos atractiva. “La historia de esta sufrida progenitora, en busca de las pruebas del asesinato por el que acusan a su hijo, demuestra nuevamente el clasicismo de Bong quien, más allá de pertenencias genéricas (o su mezcla), retrata una sociedad partida en dos por el capitalismo y la bonanza económica. Mother, cuarto largometraje de Bong Joon-ho, será exhibido en una nueva versión en blanco y negro, especialmente preparada por él y su director de fotografía, Hong Kyung-pyo.

Siempre queremos un poco mas y hubiésemos estado chochos con la presentación de “Snowpiercer”, su ultima gran película, pero creo que tendremos que esperar un tiempo más para poder disfrutarla en los cines locales. Sin embargo tenemos en estos días una oportunidad única para aleccionarnos con uno de los mejores directores de la escena coreana actual, no solo con cada una de sus obras sino con la master class que estará brindando en el marco de las actividades especiales organizadas por el Festival.

Junto a las 415 películas que se proyectarán también habrá espacio para dos de sus grandes colegas. Kim Ki Duk se hará presente con la trémula “Moebius”, mientras que Hong Sangsoo (quien fue objeto de una retrospectiva en el pasado BAFICI) lo hará con “Our Sunhi“, película que le significó el Leopardo de Plata en la última edición del Festival de Locarno. No hay excusa que valga: si estás en Mar del Plata tenés que encerrarte en el cine.

Fuente: KoreanFilm.or.kr + MarDelPlataFilmFest.com / hiroshi@xiahpop.com




A %d blogueros les gusta esto: